Juegos relacionados con la Terraformación

Ya está disponible la versión final de Astroneer

Desarrollado por System Era Softworfs, Astroneer ofrece una experiencia de libertad para viajar por el universo y visitar planetas. El título nos asegura una exploración amplia con instrumentación de avanzada tecnología que permite la terraformación. Con un fuerte componente de exploración, podrás buscar artefactos y materiales que podrán usarse para proseguir el viaje hacia lo desconocido. El juego cuenta además con cooperativo online de hasta 4 jugadores, por lo que podrás emprender la aventura espacial y explorar el basto universo junto a amigos.

No podemos terraformar Marte… por ahora

Lo cierto es que el planeta rojo ha sido visto, durante mucho tiempo, como un destino obvio para el ser humano. Si en algún momento la Tierra no nos puede mantener como especie, hará falta un nuevo hogar. En ese sentido, considerar Marte como el objetivo más apropiado no es ni mucho menos descabellado. A pesar de que es un mundo árido y frío, tiene unas condiciones más similares que las del mundo infernal que es Venus.

Para poder pensar en colonizar Marte, uno de los conceptos más nombrados y utilizados es el de la terraformación. Es un proceso hipotético que tiene como objetivo cambiar las condiciones de un planeta para hacerlo acogedor para la vida de la Tierra. Eso incluye, evidentemente, al ser humano. Sin necesidad de utilizar equipo auxiliar para poder mantenernos vivos. Es mucho más complejo que construir una simple base.

No podemos terraformar Marte con la tecnología actual…

Palabras de la NASA

Aunque la atmósfera marciana actual en sí misma consiste principalmente de dióxido de carbono, es demasiado delgada y fría para soportar el agua líquida, un ingrediente esencial para la vida. En Marte, la presión de la atmósfera es menos del uno por ciento de la presión de la atmósfera de la Tierra. Cualquier agua líquida en la superficie se evaporaría o congelaría muy rápidamente.

Los defensores de la terraformación de Marte proponen liberar gases de una variedad de fuentes en el Planeta Rojo para espesar la atmósfera y aumentar la temperatura hasta el punto donde el agua líquida es estable en la superficie. Estos gases se denominan “gases de efecto invernadero” por su capacidad para atrapar el calor y calentar el clima.

«El dióxido de carbono (CO 2 ) y el vapor de agua (H 2 O) son los únicos gases de efecto invernadero que probablemente estén presentes en Marte en abundancia suficiente para proporcionar un calentamiento significativo del efecto invernadero», dijo Bruce Jakosky de la Universidad de Colorado en Boulder. Autora principal del estudio que aparece en Nature Astronomy el 30 de julio.

Aunque los estudios que investigan la posibilidad de terraformar Marte se han realizado anteriormente, el nuevo resultado aprovecha los 20 años de observaciones adicionales de Marte en naves espaciales. “Estos datos han proporcionado información nueva e importante sobre el historial de materiales fácilmente vaporizables (volátiles) como el CO 2 y el H 2 O en el planeta, la abundancia de sustancias volátiles atrapadas en la superficie y debajo de la misma, y ​​la pérdida de gas de la atmósfera a espacio ”, dijo el coautor Christopher Edwards, de la Northern Arizona University, Flagstaff, Arizona.

Los investigadores analizaron la abundancia de minerales que contienen carbono y la aparición de CO 2 en el hielo polar utilizando datos del Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA y la nave Mars Odyssey, y utilizaron datos sobre la pérdida de la atmósfera marciana al espacio por parte del MAVEN de la NASA (Atmósfera de Marte y La evolución volátil) de la nave espacial.

Marte terraformado es ciencia ficción

La mera posibilidad de que el ser humano llegue a pisar el planeta rojo e incluso a establecerse de algún modo es algo que ha rondado la mente del ser humano desde hace décadas. Sánchez afirma que «tenemos una tendencia a explorar y acabaremos saliendo de la Tierra tarde o temprano para explorar otros mundos», pero advierte de que para ello «es necesario conocer y caracterizar muy bien estos planetas».

Sin embargo, ir más allá de la mera exploración y pensar en colonizar en el planeta rojo es tremendamente complejo y Sánchez asegura que la idea de la terraformación (transformar un planeta en algo habitable tipo la Tierra) es «simplemente ciencia ficción«.

La posición de Ruiz es aún más crítica con esta opción y, a pesar de que la considera «imposible a día de hoy», asegura que no son pocos los científicos planetarios que «no quieren ni oír hablar de terraformación». Según este investigador, «igual que queremos conservar la vida de los ecosistemas terrestres, creando reservas y parques naturales, deberíamos pensar lo mismo para a otros planetas». Al final, concluye Ruiz, «lo que debemos hacer es centrarnos en proteger la Tierra y dejar de pensar en colonizar otros mundos».


En busca de nuevas formas de vida

«Saber si estamos solos en el universo es una de las grandes preguntas que se ha hecho siempre la humanidad y por el hecho de poder responderla merece la pena el esfuerzo». Para la investigadora del Departamento de Planetología y Habitabilidad del Centro de Astro-biología, Olga Prieto, uno de los principales objetivos de la exploración marciana es, sin duda, la posible presencia de vida.

Las continuas misiones que se han realizado en los últimos años están justificadas, según Prieto, por la variedad de zonas que hay que explorar para conseguir este objetivo. «Hemos caracterizado algunas zonas del planeta y a nivel global tenemos bastante información sobre cómo es, pero tenemos poca información sobre su habitabilidad o si pudo o puede albergar vida», explica. Así que «tenemos que seguir explorando, especialmente las zonas que tienen más potencial».

El problema es que algunas de las áreas con mayor potencial son de difícil acceso y la mayoría de las naves de exploración no podían aterrizar en ellas, algo que ha cambiado en los últimos años, según Agustín Sánchez, director del Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad del País Vasco. «La tecnología va avanzando y cada vez enviamos robots más sofisticados que son capaces de hacer más cosas en Marte». 

Dos de esos robots son el Marte 2020 y el ExoMars, que está siendo desarrollados por la NASA y la ESA respectivamente. El primero aterrizará a finales de 2020 en el cráter Jezero, una zona que en el pasado albergó un lago, mientras que el europeo aterrizará en uno de los canales de la superficie marciana. Ambas son zonas que han contenido agua y que aún pueden esconder restos de vida. «Ahora ya tenemos tecnología para controlar la nave en el descenso y dejarla en estos puntos a los que antes no podíamos ir», afirma Sánchez.

Para este catedrático de astrofísica, encontrar nuevas formas de vida o pruebas de su existencia pasada también es uno de los principales motores de la exploración marciana. «Sería el mayor descubrimiento científico de la historia de la humanidad», afirma con rotundidad. Además, si las formas de vida descubiertas fueran diferentes a las de la Tierra, «las posibilidades que se abrirían para la biomedicina es algo que ahora mismo no podemos ni vislumbrar» y «ya con eso está justificado todo lo que se está haciendo en Marte».

¿Por qué seguimos enviando sondas a Marte?

«Que Marte está habitado por seres de una u otra clase es algo tan cierto como incierto es lo que estos seres pueden ser». A finales del siglo XIX, el astrónomo estadounidense Percival Lowell aseguró que los canales que se habían observado en la superficie de Marte eran de origen artificial y, por tanto, demostraban la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra. Aquellas especulaciones nunca fueron demostradas, pero dispararon el interés de la humanidad en el planeta rojo. Aún así, tuvo que pasar más de medio siglo hasta que una nave pasó lo suficientemente cerca de Marte para hacer las primeras fotos. Desde entonces, se han enviado más de 40 misiones diferentes, de las que más de la mitad han fracasado. La última, la sonda InSight, aterrizó hace apenas unos días sobre la superficie marciana para obtener datos de su interior.

Resultado de imagen de sondas a marte

Hablamos con varios astro-físicos españoles que tratan de responder a la pregunta de por qué seguimos enviando sondas a Marte. Qué es lo que nos falta por conocer y cuál es el objetivo último, si lo hay, de este continuo esfuerzo por explorar a uno de nuestros vecinos más cercanos.